Todos somos solamente turistas

Sí, somos simples turistas en este mundo, en esta vida.

– El universo existe desde hace aprox. 14.000 millones de años.

– La tierra lleva 4.500 millones de años

– El homo sapiens apareció hace tan solo 200.000 años. No millones, simplemente años.

-El hombre actual tiene como esperanza de vida una media de 71 años.
¿Qué son solo 71 años de 4.500 millones de años que es lo que lleva de existencia la tierra? Es 0,000…casi nada. (Ya ni pensemos lo que representa respecto al universo).

Entonces, si es así:

«¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?» – Hellen Keller

Si vivimos tan poco, si la vida pasa tan rápido me pregunto: ¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas?¿En qué perdemos tontamente el tiempo?

¿Por qué no hacer y luchar por aquello que queremos?¿Por qué no buscar disfrutar nuestra vida al máximo?

¿Hasta cuándo lamentarse de no hacer o haber hecho lo que nos gusta en vez de ponernos a ello?

Entonces, dicho lo anterior ¿qué podemos hacer? En mi experiencia, lo siguiente:

 

#1 Busca experiencias e impacto positivo

Lo material es importante (el dinero especialmente) por supuesto que sí :). Gracias a él podemos hacer muchas cosas y ahorrar tiempo. Pero, mucho más en mi opinión lo son las experiencias que tenemos y las acciones que hacemos sobre nuestro entorno con aquello material que conseguimos.

Dicen que cuando morimos no nos llevamos nada. Pero yo creo que si llevamos algo, mejor dicho dejamos algo. Dejamos el impacto de nuestras acciones sobre nuestro país, nuestro planeta, los animales y especialmente sobre las personas que han estado en nuestras vidas o hemos ayudado. De nosotros depende que ese impacto, esas experiencias sea positivas o negativas.

#2 Disfruta el camino y la oportunidad para crecer

Hace poco leí que confundimos ser felices con ser éxitosos. Creemos que una vez alcanzemos una meta («cuando gane tanto», «cuando termine la universidad»,»cuando tenga tal puesto en la empresa…», «cuando pese tanto», «cuando me entre tal talla» me decía yo), podré/seré feliz. Y no, no es así.

Estamos condicionando nuestra felicidad al logro de una meta. Cuando lo importante es la persona en la que nos convertimos durante el camino que recorremos.

¿Cómo así?

Digamos que queremos llegar a un sitio lejano (una de nuestras metas) y tomamos un tren para llegar. Como queremos llegar lo más rápido posible, si ocurre algún problema mecánico o retraso lo más probable es que nos incomodemos o molestemos.

Pero, recuerda que somos turistas en esta vida. Bajo esa premisa ¿no sería mejor que si ocurre un problema mecánico, bajemos a conocer y disfrutar el paisaje?

Vale, puede que al inicio nos molestemos o tengamos miedo, pero ¿qué ganamos con ello? Soy conciente de que hay situaciones y «situaciones». Yo misma pensé que por haber elegido mal mi carrera o no saber qué elegir, no tendría más oportunidad. «¿Cuánto más tiempo perdería?», «Ya nada tiene sentido», me decía y me comía la cabeza con ello.

Pero luego de leer la experiencia de personas sometidas a sufrimiento extremo y cómo sobrevivieron, no puedo más que volver a concluir que aprovechemos cada dificultad, cada crisis y cada problema para convertirnos en alguien mejor. Recuerda que son oportunidades para crecer.

Se que te haces preguntas y te preocupas no saber lo que quieres, no encontrar tu pasión, tu vocación, tu «camino», o ese trabajo ideal o simplemente no sabes qué hacer con tu vida. Sin embargo, ¿te das cuentas que esos son destinos?

No debes esperar a ser feliz cuando llegues a ellos. Se feliz durante el camino. Si te equivocas (es como un problema mecánico del tren) detente a observar, prueba otras cosas, prueba, prueba…haz muchas cosas. Recuerda que es muy probable que ni a 100 años lleguemos. Entonces, ¿para qué seguir perdiendo el tiempo en lamentarse?

Ten un destino, pero permanece abierta/o a opciones. Abierto a imprevistos porque quién sabe y te lleven a destinos aún más maravillosos :). 

Es una reflexión que quería compartirte. En mi caso perdía-pierdo mi tiempo en preocupaciones sobre el futuro o decisiones pasadas en vez de enfocarme a hacer y empezar a probar distintas cosas que me llamaban la atención.

Ahora busco experiencias y lucho por no perder el tiempo en discusiones o amarguras absurdas. Y tú ¿en qué pierdes el tiempo en vez de invertirlo en aquello que sueñas?

Photo by Mantas Hesthaven.