Por qué los estudios de mercado NO son imprescindibles

Si quieres lanzar un producto o servicio al mercado, los estudios de mercado no son imprescindibles. Así como lo lees, no lo son. Son importantes, si. Pero, hay más variables en juego.

Te doy ejemplos:

No se hizo ningún estudio de mercado ni focus group cuando se lanzó el Walkman de Sony.

En los 70’s el estudio de mercado hecho para Apple marcaba indicaba que la gente no quería una computadora personal. ¿Te imaginas?

 

Piensa en Walt Disney. Lo que el hizo fue algo innovador para su tiempo. Nadie creía en él.

¿Ves? No debes tomar el resultado  tomar el resultado (favorable o no) como si ya tuvieras una certeza total de la respuesta del mercado. No es definitivo.

 

«Muchas veces, la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas.»

Respondió Steve Jobs en una entrevista en BusinessWeek en Mayo de 1998. Volvindo al Walkman de Sony, quién sabe lo que habría respondido la gente en 1979 ante la idea de un reproductor de música transportable. Habría sido difícil imaginarlo. Distinto es si lo tuvieran en sus manos para probarlo.

(o también no saben lo que NO quieren)

He leído mucho que una cosa es lo que la gente dice que hará y otra la que hace. Una cosa es que te digan que si lo compraría y otra que realmente te compren.

Por ejemplo en mi país se lanzo una versión de la gaseosa más popular en el Perú. La llamaron moradita porque tendría el sabor y color del refresco más popular: la chica morada. Que sale de hervir maiz morado, endulzarlo y echarle gotas de limón. El estudio de mercado arrojó una gran aceptación. Pero cuando lo sacaron al mercado, fue todo un fracaso.

Lo que sucede también es que somos humanos. Erramos. Puede ser que conozcamos la necesidad, el problema. Pero, no acertemos en el cómo satisfacer esa necesidad o resolver el problema. Aquí encontrarás muchos ejemplos de lo que te digo.

 

Prueba en el mercado. Saca un prototipo.

Estos últimos años se ha hecho famoso el concepto de «MVP» siglas de producto mínino viable. Con el MVP se busca validar tu idea sacando un prototipo. Una versión mínimamente viable de tu servicio o producto y sales y la muestras al mercado. En otras palabras, sal a vender directamente.

(Hey, no estoy diciendo que gastes millones! Ni que vendas algún órgano :P)

En otro post te compartiré formas que otros usan para probar sus productos 😉

No sé si por nuestra formación, pero algunos tendemos a pensar que un estudio de mercado debe si o si hacerse. Le damos una importancia diría yo que mayor a salir y ponerse a vender un prototipo. Yo me acostumbré a llenarme de documentos. Papeles y más papeles. Es como si me escudara en ellos.  Si te justificarás el por qué aún no lo pruebas en la realidad. Por qué aún no saltas a la piscina.

Como si buscaras seguridad. ¿Seguridad de qué? Sacar un negocio, emprender tiene riesgos. Vivir sin riesgos? Pa’ qué?¿La vida hay que vivirla o no?

Escribo esto y me pongo a pensar en todas aquellas otras fascetas dónde si he arriesgado. O lo mucho que me queda por preguntar a mi mamá sobre lo que ella y mi papá arriesgaron al venirse a Lima y empezar su negocio casi sin capital.

¡Espera Tania!

Pero hasta ahora has hablado de grandes empresas. Yo no soy Steve Jobs ni Elon Musk. Bueno te voy a contar algo personal.

Hace unos día mi mamá me contó cómo mi papá fue el primero en vender ajo pelado allá a principios de los 70’s en el mercado de abastecimiento en el que trabajaban. A él se le ocurrió y lo sacó. No hizo el gran estudio de mercado. Siguió su intuición (y seguro que también tuvo ojo para ver lo que el resto hacía y lo que la gente pedía). Gracias a esto pudo hacer una suma importante de dinero.

Eso sí, a los dias lo copiaron. Él no supo darle un valor diferencial. Pero en fin, lo hizo. Y mi papá no fue el «gran visionario» o alguien de otro mundo. Era alguien como tú y yo.

¡No! Creo que no era como tú y como yo. No tenías las facilidades que tenemos. Él solo tenía de estudios la primaria. Era alguien que tuvo que dormir en su puesto porque no tenía dinero para alquilar un cuarto. Pero, tenía algo y eran las ganas de progresar. De enfrentar sus miedos y arriesgar.

(Y te digo que recién me entero). Por eso aprovecho para preguntarte. ¿Has hablado con tus padres? Estoy segura que algo aprenderás 😉

Esa es una de las razones por las que escribo esto y me comprometo a sacar un MVP para la idea que tengo en mente.

No olvides el poder de una buena estrategia de Marketing y el poder de un buen vendedor

¿No dicen que todo se puede vender? ¿que nuestro producto es solo parte de esa fórmula? Cuestionable ¿no?

¿Y tú qué opinas?

3 respuestas a «Por qué los estudios de mercado NO son imprescindibles»

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