Éxito y dinero fácil y rápido: cómo no caer en las garras de embusteros

«Los dos guerreros más poderosos con los que se puede contar son la paciencia y el tiempo» – León Tolstói

 

Estos últimos meses he leído comentarios acerca de la proliferación de páginas cuya publicidad te garantiza tener éxito o dinero rápido, sin o con poco esfuerzo o en un plazo de tiempo determinado. Uno de los que reflexionó acerca de eso fue mi amigo Chistian Korwan en esta entrada, y esta otra.

«webs del tipo para ganar exito, ganar dinero…hay tantas y son similares a veces empiezo a pensar o que son la misma persona o que es un patrón exitoso»

Yo también he notado ese tipo de promesas. Navegando en la web o por mis amigas me han pasado links de charlas de supuestos negocios multinivel (que para mi eran una estafa piramidal), webs del tipo «el negocio del siglo», etc.

 

Cuando me hablaban de eso y empezaban con sus técnicas de publicidad, por dentro ardía (jejeje) recordando cuando me dejé estafar.

ATENCIÓN: En el artículo voy a referirme a «dinero» o «exito», pero puede aplicarse a lo que sea que te estén ofreciendo. Ejemplo: «cuerpo que deseas, los kgs que puedes perder, los clientes que puedes captar, etc.

Quiero recordarte que hay 2 partes involucradas. El que busca ese tipo de información y el que lo vende. El primero lo dominas. Eres tú y puedes decidir aceptar o no. El segundo va a seguir hasta que tú lo permitas. Si no hubiese gente que quiere y busca estas cosas, no habría gente vendiéndolas. Es la ley de la oferta y demanda.

No puedo negar que yo misma me he visto tentada y he caído en eso de «rápido y fácil». Pero, ya no más. Por eso hoy compartiré cómo evitar caer en la publicidad engañosa de embusteros y comprar impulsivamente desde mi experiencia. ¡Allá vamos!

 

#1 ¡Cálmate, Sincérate y Analiza!

Ya sea dinero, perder peso, éxito, libertad financiera, etc. Al leer o escuchar lo que vas a conseguir relativamente rápido y fácil, empiezas a alucinar. Además te dicen que tendrás tiempo para lo que quieras. O que trabajarás de cualquier parte (por ejemplo en una playa del Caribe ahhh :), mientrás tu dinero trabaja para ti. Incluso que ya no trabajarás.

Seguro tus ojos están brillando al leer o escuchar todas esas palabras mágicas. Al ver esas sumas de dinero, tu mente empieza a pensar todo lo que harías con ello. Al ver todos esos testimonios te empiezas a convencer. Seguro estás a punto de decir #Shut up and take my money, ¿no?

Pues bueno…

Deja de leer esa publicidad. ¡Déjala! Salte de la charla a la que has ido (y date un #Bitchslap de mi parte). No te apresures. Calma, analiza y recuerda.

Muy dentro tuyo sabes que algo fácil y rápido no van de la mano. Si es rápido, te va a costar otra cosa. Todo en la vida cuesta en mayor o menor medida. Así que le vas a tener que poner esfuerzo a lo que sea que quieras lograr. Además, de ponerle su cuota de paciencia. Recuerda lo que me pasó a mi por querer algo rápido y fácil. Ojo: No estoy diciendo que sea súper difícil o imposible :D. No. Solo que hay que ponerle esfuerzo y paciencia y más si es algo grande lo que quieres hacer ;).

Tania, espera…¿Y la suerte?

Sí, puede suceder. Pero, es eso: casual y fortuito. No es algo seguro como esa publicidad te garantiza. Además, ¿realmente quieres ser recordad@ por eso? ¿No que querías dejar tu huella en el mundo, ser un ejemplo para el resto, labrarte una buena reputación?

Copio lo que dice mi amigo Christian respecto a su visión de negocios:
«Siempre intento ver qué viabilidad a largo plazo me da un proyecto, cuantos años podré vivir con ese negocio, que marca personal me creo, que reputación logro, cómo me verán los demás, que mejora quiero lograr en los demás, cuál es el legado que dejaré.»

 

#2 Verifica que el experto que te quiera vender el servicio o producto sea un ejemplo de lo que predica

¿Qué haces cuándo te gusta alguien? haz lo mismo. ¡Sí, stalkear!

Recopila información de ese experto y de su empresa.

  1. Entra a google y busca información del experto y también de la empresa. ¿Cuánto tiempo tiene activa la empresa? ¿Hay alguna queja o denuncia? Intenta con: <estafa «nombre de la empresa»>. Puedes intentar lo mismo en Youtube. La idea es tener otros puntos de vista.
  2. Entra a su web profesional y/o personal. Busca sus artículos y proyectos.
  3. Entra a Linkedin y busca si tiene referencias. Revisa las empresas o particulares para los que ha trabajado.
  4. Entra a Facebook, lee comentarios. Ve la interacción con sus seguidores.

¿No tiene un lugar donde habla de sus proyectos y demuestre con hechos lo que enseña? ¿No tiene artículos? mmm, sospechoso. Yo que tú, no doy mi dinero.

Te lo pongo más claro:

Te dice que te dará el sistema para conseguir la libertad financiera. ¿Lo ha conseguido ya?¿En su web cuenta en qué invierte, en qué proyectos ha trabajado? ¿demuestra la rentabilidad de sus inversiones?

Te dice que te dará el método para que pierdas «X»kg en un mes. ¿Él/Ella lo logró y se mantuvo? ¿Cuál es su historia? ¿Hay fotos?

Resumen: tiene que demostrar que ha conseguido lo que él te va a enseñar a lograr. No que vive solo de venderte el producto, curso o servicio.  Busca alguien qué está donde tu quieres estar. 

#3 Lee bien lo que te están ofreciendo y cómo te prometen que lo lograrás

Lee bien. Olvídate de las cifras de dinero. Repito. Lee bien. Analiza. Cuál es el producto o servicio exacto por el que estás pagando. Fíjate en el método que te proponen para lograrlo. ¿Ese método se adecua a ti o a cómo aprendes?¿Hay garantías de devolución?¿puedes retirarte cuando quieras sin tener que pagar alguna mora?

Recuerda leer tú esa información. No les preguntes a ellos o a tu amigo/a que te llevó. Busca su página web o lee documentos que ellos tengan. No firmes nada, pero nada sin antes dejar pasar unas horas y luego leer detalladamente lo que dice.

Aqui te indican cómo diferenciar una estafa piramidal de un negocio multinivel legal.

#4 Cuidado con los testimonios/fotos

Hace poco me enteré que se podían comprar «falsos» testimonios por internet. Mira aquí. Incluso si son testimonios por escrito, ten cuidado. Si hay fotos, cuidado. Se pueden editar. Cada persona es un mundo. No se puede asegurar o garantizar algo. Tus logros, dependen de ti.

 

#5 Si quieres hacer un negocio ¿por qué no buscar un mentor?

He agregado este punto luego de leer este interesantísimo artículo de Fernando Guerrero. En internet abundan los gurús. Muchos de ellos son como depredadores que solo ven por su propio beneficio. Él menciona una frase que se me quedó: “Nunca pidas consejo a alguien con quien no querrías cambiarte”. (Yo solamente agregaría que hay que tener cuidado pues en ocasiones ocasiones nuestra terquedad o soberbia no nos deja ver cosas buenas de otras personas).

Fernando recomienda buscar a un mentor. Que sea alguien que conozcas. No es necesario ir lejos. Busca en tu círculo: algún amigo, conocido, un profesor, etc. Alguien queesté haciendo lo que tu quieres hacer. Que haya logrado cosas que tú quieres lograr.  Que esté dónde tú quieres estar. Podrías invítarle un café 1 vez al mes.

Una cosa más, recuerda que hay otras formas de arriesgar o salir de tu zona de confort. No te dejes convencer por este argumento.

¿Qué opinas?¿cuáles son tus experiencias al respecto? Agradeceré tu opinión 😀

Cómo mi impaciencia hizo que mis padres tengan un juicio por estafa (parte II)

Continuación de la parte I.

Quizás se pregunten por qué mi mamá no se dio cuenta? Mi mamá es una de las mujeres más honestas, nobles y también algo ingenua que hay en la tierra.

Pasó un par de semanas, recibí le material. Cuando lo revvisé no le vi nada especial. Pero, no importaba. Yo esperaba las clases y talleres con el método revolucionario. El siguiente Lunes fui a mi primera clase. La clase no se comparaba nada a aquellas clases con la profesora de Básico 1 que había tenido antes. No había nada nuevo ni revolucionario. No era como me habían dicho.

Lo que colmó el vaso fue que al salir del salón escuché, de casualidad, cómo a otra jovencita le decían lo de  «solo por hoy». Allí casi me da algo. No podía creer que me hayan mentido. Lloré camino a casa, pero me prometí a mi misma queno diría nada y aprovecharía lo que quedaba, que trataría de verle el lado positivo. Quizás la siguiente clase sería mejor. ¿Qué creen? Fue peor. No fue tán facil conseguir horarios. No había flexibilidad. Estabamos todos mezclados: niños, adultos y de distintos niveles. Me quedé tonta.

Al volver a cas, escribí en google: «el nombre de la empresa»+ estafa/queja/denuncias y me salío un montón de páginas donde la gente se quejaba de la publicidad engañosa del supuesto instituto. Tanto compradores como vendedores que trabajaban para la empresa. No podía creerlo. Qué tonta había sido. Pero seguí adelante con las clases. Pensaba que no había remedio.

En la 4ta o 5ta sesión  conocí a un chico universitario que era además bombero. No sé cómo hablé con él y le conté cómo me sentía. Me dijo que él sentía lo mismo. Que se sentía estafado también. Él tenía más tiempo y había visto cómo mezclaban varios niveles y que vendían el mismo discurso a todos. Le propuse reclamar juntos. Intercambiamos correos, me dijo que conocía un par de personas más para reclamar. Yo dejé de asistir a las clases. Al final, él se desanimó por el tiempo que le podría tomar. Yo le dije que iría con un abogado a intentar arreglar el asunto. Me deseo exitos y me felicitó por seguir adelante.

Quise decirle a mi papá, pero temía su reacción. Tenía mucho miedo. Al final se lo tuve que decir porque empezaron las llamadas «amenazantes». Al vencerse la primera cuota o mensualidad, me empezaron a llamar para cobrarme. Al inicio eran normales pero cada vez fue empeorando. Incluso una vez dijeron que nos quitarían la casa. Esa fue la que me desmoronó. No lo podía creer. Lloraba a mares. No quería ir al colegio. Me sentí la peor hija del mundo por hacerle eso a sus padres. Ellos que con tanto esfuerzo levantaron nuestra casa. Allí entré en una depresión. No me podía concentrar en el colegio Fue horrible.

(Acababa de cumplir 16, muchos sentimientos encontrados, y me quedé con lo de que me quitarían la casa)

Mi papá lo tomó mal, malísimo. No esperaba menos. Lo bueno es que me permitió conectarme más a él. Lo malo, desarrollé una deuda inmensa con mis padres. Quería hacer todo para verlos contentos y de alguna forma compensarlos. Me habló de la importancia de la paciencia y me dijo estas frases que nunca olvidaré:

«Hija, no pretendas correr cuando todavía no puedes ni gatear. Hay que ser pacientes»

«Te vamos a apoyar. Toma esto como un aprendizaje. En un futuro ya sabes: nada de firmar sin leer. Todo lo que brilla no es oro»

«Escucha a la gente que ha vivído más que tú. No seas testaruda.»

Mis papás me apoyaron y dijeron que lo hacían para que me sirva como experiencia. Más adelante, me la pensaría dos veces antes de firmar algún documento. Y que todo lo que brilla no es oro.

Quisimos llegar a un acuerdo, pero no aceptaron. Querían su dinero. En esos día de casualidad en otro instituto de los confiables me dieron un periódico con denuncias a empresas de inglés similares a las que yo había caído.

Las habían multado por publicidad engañosa. ¡No era la única! Pero, igual no querían rescindir el contrato y devolvernos lo que había pagado. Al final, fuimos a juicio y luego de 7 meses de todo un engorroso proceso, se llegó a un acuerdo a nuestro favor.

(Esta imagen es de otra empresa que también tuvo denuncias)

 

 

A todos los adolescentes. Chic@s por favor escuchemos a los mayores. No estoy diciendo que siempre tengan la razón y debamos obedecer sin cuestionar. Digo que escuchemos y tengamos en cuenta su opinión. Nuestros papás se pueden equivocar, pero también acertar en muchas cosas. Ellos ya han tenido nuestra edad y han vivído muchas cosas.  

Chic@s más grandes, por favor, no caigan en esos negocios piramidales que se hacen pasar por multinivel y que te ofrecen mucho dinero en poquísimo tiempo. Cuidado con lo que firman. No metan a sus familia. No sean #Ilusas como yo fuí. Cuidado con «Rápido y fácil». No van de la mano. Si ven que te ofrecen mucho sin tener que tú dar casi nada, ten gan cuidado. Aquí te doy mis consejos.

¿Qué te ha parecio mi historia? (dime si me mandas algún #bitchslap jeje) ¿Te ha pasado algo similar? una experiencia que tomaste como «negativa» y que te ha llevado a que desconfies mucho? Espero no haberme victimizado. La única víctima fue mi mamá ;).

Dedicado a Ariana, Anghelo (sí, su tía también metió la pata horrible). A mi mamá y mi papá. Papá aún no logro dejar de ser testaruda. Pero, estoy en ello.

Cómo mi impaciencia hizo que mis padres tengan un juicio por estafa (parte I)

«No pretendas correr cuando todavía no puedes ni gatear» – Juan de Dios Uchasara

 

 

¡Aprender Inglés nunca fue tán fácil como ahora! Conoce el método revolucionario para aprenderlo

¡Sí, claro! y yo hoy compartiré el método revolucionario que usé para caer en la estafa de unos supuestos cursos de Inglés (ver pág. 6/7). Voy a compartir uno de los episodios más tristes de mi vida y que más verguenza me ha dado hasta ahora. Sólo lo saben 5 personas. Cómo mi insistencia para conseguir algo rápido, fácil y cuya oferta era «solo por hoy», hizo que mis padres tengan que pasar por un juicio, que yo entrara en depresión  y que casi «perdieran su casa».

Con mi historia espero:

  • Ayudarte/me a entender la importancia de la paciencia y tener en cuenta la opinión de personas que están a un paso delante del tuyo.
  • Ayudarte a no caer en la publicidad engañosa y que analizes las cosas.
  • Quitarme ese cierto miedo y rechazo que le tenía a la publicidad (cuando se ofrece gratificación inmediata), a la persuasión y al copywriting. Si un producto es bueno, no hay nada de malo en usar la persuasión.
  • Para ustedes amig@s entiendan por qué en ocasiones soy tan desconfiada.

¡Allá vamos! 😀

Hasta inicios del 2005 «detestaba» el Inglés. Se me hacía muy difícil aprenderlo. No lo entendía para nada. Tenía 15 años y me decía a mí misma que si alguna vez lo necesitaría «contrataría una traductor para mi sola». Un día la mamá de una amiga nos insitió para matricularnos en un conocido instituto de enseñanza de Inglés. La profesora que me tocó en básico 1 (un mes) fue la mejor del mundo. Aún puedo recordar su rostro. De pronto, me di cuenta que no era difícil aprenderlo. Era un tema de método y práctica. Sin embargo, la flojera pudo más.

Me daba flojera tener que almorzar en el colegio y no cambiarme para llegar a tiempo a las clases de inglés. Además, que al terminar tenga que sufrir con el tráfico de Lima. Solo estuve 1 mes. Aún me faltaba 1 año para acabar el colegio, y pensaba que tendría muuuucho tiempo para retomarlo. El siguiente año me empecé a preocupar. La universidad a la que postularía me tomaba una prueba de inglés que sumaba puntos a la nota del examen de admisión. Aprender inglés me tomaría 3 años en ese instituto. ¿Qué podía hacer?

Domingo 26 Marzo 2006

Mi papá llegó trayendo el diario más «importante y serio» del país. Tenía un valor especial para mi, pues no siempre podíamos comprarlo. Solía repasar cada página con los ojos brillosos y adoraba tocar las hojas. Papá pensaba que yo leía la sección de política y economía, pero en verdad las pasaba rápido (:P). Yo quería llegar a mi adorada sección cultural. Sin embargo esta vez fue distinto. Me detuve antes porque esta «noticia» llamó mi atención:

No sé si por mi inmadurez y/o desconocimiento, no me di cuenta que en realidad era un anuncio publicitario. Yo pensaba que era una noticia. No sabía que había otras formas asolapadas de publicitarte. En fin, lo leí y caí redondita. Al leer que  ese «instituto» tenía 16 años de experiencia y estaba en muchos países extranjeros, supuese que debían ser buenos. Dentro mío creía que debían haber formas distintas y novedosas de aprender más rápido. Además, salía en mi amado periódico. Cómo mencionaban una oferta que acababa ese día, llamé. Me dijeron que por teléfono no se podía explicar y que debían ir a mi casa. Yo acepté. (sí, to da una pobre #ilusa)

Más tarde, llegó una señorita que me mostró todos los beneficios que tendría y por qué debería inscribirme. Me dijo que las clases iban a ser distintas, grupos reducidos, horarios súper flexibles, que habrían talleres (por ejemplo uno de canto en inglés, ¿se imaginan?). Que todo sería lúdico y divertido. Me aseguró que en poquísimos meses estaría hablando Inglés con su método revolucionario. Papá no estaba, así que estuve solo con mi mamá. Todo costaba más 3,000 USD, pero solo por el día de hoy tenían un descuento especial y sólo me costaría 1676USD (hablamos del 2006, ahora esa cantidad equivadría a 2000 USD). De los cuáles solo debíamos abonar ese día 129 USD, y luego unos pagos mensuales.

Era mucho dinero, pero la señorita insistía en comparar lo que me ahorraría en tiempo y dinero. Que aceptemos porque hoy se acababa la promoción. Que lo hiciera para que yo tenga un futuro mejor, etc. Nos mostró muchos testimonios de personas que habían tomado el curso. Yo estaba muy ilusionada con la efectividad de ese nuevo método y era solo por hoy. ¿Qué hacer? Mi mamá no quería. Intentó convencerme que esperara. El precio era mucho, pero yo para rematar hice mi pataleta y la convencí. Incluso corrí en búsqueda de una media vieja dónde guardaba todos mis ahorros.

Es allí cuando la señorita menciona un documento que mi mamá debía firmar.

Resulto ser un contrato…

Yo tontamente no sabía la importancia de un contrato. Confiaba a ciegas. Mi mamá le contaba que ella quería lo mejor para mí. Ella no había podido ir al colegio que no sabía leer ni escribir bien y que yo era su esperanza. Quería que yo reciba una buena educación. Que se esforzaría mes a mes para pagar. En fin, la señorita dijo que no nos preocupáramos que ella nos explicaría cada una de las líneas de ese documento.

Yo confiaba, nunca se me ocurrió pensar que un diario serio aceptara la publicidad de una empresa que engañe a sus clientes o que tenga otros tipos de cuestionamientos o problemas con las justicia. Leyó rápidamente y cuando terminó, mi mamá firmó. Es allí cuando todo se fue a la ***… (sí, sí me merezco muchos #bitchslaps).

Lean la línea 14, ellos eran realmente una comercializadora de libros. No eran un instituto como la señorita nos hizo creer. Yo no pagué por la metodología novedosa de las clases y talleres. Pagué por unos libros y CD’s. De esto me di cuenta semanas después.

Continua en la parte II.